Conoce más de Cuba – Pinar del Río – SandraCiresArt

Los cubanos que viven en Estados Unidos son la mayor comunidad cubana fuera de Cuba y la segunda comunidad hispana de los Estados Unidos, después de los mexicanos. Pero hoy no hablaremos de Miami, hablaremos de mi pueblo natal, Pinar del Río.

Hoy los invito a que conozcan un poco más de mi Pinar del Río y los animo a que también compartan con los demás latinos, curiosidades y emociones que describen su país.

¡Si tú eres LATINO, saca tu bandera! Les dejo las preguntas:

1 – Ciudad de Origen. Háblanos un poco de ella, así conocemos algo de tu ciudad o pueblo.

2 – Cuando hacían cumpleaños, ¿te metías en las piñatas a coger caramelos sin importar la edad que tuvieras?

3 – ¿Сomo consideras a la mujer cubana?

4 – En las fiestas de los CDR, ¿ibas con tu pozuelo para llevarte un poco de caldoza?

5 – ¿Qué comida típica cubana te gusta?

6 – ¿Haz comido pan con timba? (Guayaba y queso)

7 – Los cubanos decimos muchos dichos. Dinos algunos.

8 – ¿Qué tipo de chancletas usabas?

9 – ¿Los fines de año tirabas agua para la calle para que se fuera lo malo y entrara lo bueno al siguiente?

10 – ¿Te sientes feliz fuera de Cuba? Cuéntanos más, según tu respuesta.

Este relato me lo encontré navegando por Internet y me pareció tan descriptivo, que se los comparto.

“VIVIR FUERA DE CUBA NO ES JAMON”

La primera etapa: EL OBSTINAMIENTO

Todavía estás en Cuba. No tienes claro donde vas a aterrizar, pero no importa, siempre que no veas más nunca un camello, ni verano de Santiago sin ventilador. La cuerda floja. Que si me voy, que si no me voy. Los combatientes de Inmigración te hacen conocer que aún puede ser peor. Maratónica espera: la carta blanca, liberación, pasaporte, carta de invitación. Acto final: aeropuerto con tu familia. Ha sido un camino largo, todavía algo se puede joder. El uniforme de Inmigración aún te hace temblar. Finalmente: la ventanilla. Momentos de tensión. El guardia lee de punta a cabo el pasaporte como una novela. ¿Qué carajo buscará? Mira 40 veces en el espejo que tienes a tu espalda (pa´vacilarte). Sudas. ¿A dónde vas? ¿Por qué? ¿Visita por tres meses? ¿Y vuelves? (Sí, espérame sentado) -Sí, compañero, por supuesto! Finalmente el cuño… ¡¡¡COÑOOOO!!! ¡Un momento! ¿Y ahora por qué el avión sale con retraso? Seguro que es por mí. ¡Uste’ veráaaa! Alguien se enteró de los 40 fulas al director por la firma de la liberación… (No te quejes, si taita Julián hubiera podido comprar su carta de libertad por 40 dólares, la historia de Cuba hubiera sido otra). ¡Cuando el avión finalmente se separa del piso, te vuelve el alma al cuerpo!

La segunda etapa: EL PAPELAZO

Esta etapa empieza en el avión. ¿Cómo se cierra el cinturón? No pides otra Coca Cola no vaya a ser que no te toque o la aeromoza te dé una mala contesta. Puede durar mucho aprender a usar un celular; qué cosa es un seguro; cómo sacar dinero de una cash machine sin meter la tarjeta al revés. ¡El mundo es tan lindo! Te deslumbran los autos nuevecitos, las mujeres maquilladas, los hombres de cuello y corbata en el banco. En Inmigración (la otra era EMIGRACIÓN), aunque no te quieran, te tratan con respeto. Por primera vez pasas de las 120 libras, pues te haces las tortillas de 10 huevos. ¿Cuánto puede durar esta etapa? No sé, pero aún no quieres ver Cuba ni en fotografía y escribes en estos foros que no te hacen falta amigos.

La tercera etapa: EL ATERRIZAJE

¡Ahora a buscar trabajo! Y pasaron 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 semanas… y na’. Ni de sepulturero encuentras un puesto. Conoces la ciudad de arriba abajo y no has hecho ni un amigo. Te empieza a molestar la soledad y no hablar tu idioma. Tu mente es una cabrona. Empiezas a pensar en la vieja, en el barrio, en la mesa de dominó. En los negrones que al pasar te decían cochinadas (Hoy piensas que son piropos). ¡Qué simpáticos muchachones! ¡Qué diferentes a estos rubios que no tienen sangre en las venas! No bastan ojos azules y 1.80.

Una vez escuché Radio Reloj online. Eran las 6:30 de la mañana en Cuba. Podía ver a mi viejo levantarse e inundar la casa con el aroma de café que aunque fuera chícharo en ese momento no querría uno mejor. Estuve como media hora oyendo el TIC TAC que me despertó cada mañana de mi vida. ¿Creerías que este que te escribe rompió a llorar? La morriña empieza cuando llega tu único amigo por el resto de tus días: el gorrión. Tarda pero llega. Un 31 de diciembre, o el día de las madres te preguntas: ¿Y qué coño hago yo aquí? Los recuerdos te acorralan y te sacan sangre. ¡Reconoces qué lindo es tu país y su gente y qué jodi’a te tiene la nieve! Descubres a Lecuona, Matamoros y a Cuní. Tu libro de cabecera se llama “¿Dónde está mi Habana?” En tus CDs están El Bola, la Charanga y Lázaro Ross; en tus DVD: Buena Vista Social Club. Idealizas una Habana que sólo existirá en tu corazón, diferente a la mía o la de otros. La palabra asere no te suena fea. Usarás más y más malas palabras y dicharachos criollos que te diferenciarán del resto de los hispanos. Porque ahora quieres ser diferente, es más, hacer saber a todos tu origen. Te fajas con los que hablen pestes de tu patria. Te fajas con los comemierdas que dicen que la salsa no es el son o discuten que la salsa es esa mierda llamada New York Style. Señor, la salsa se baila sólo de dos maneras: ¡BIEN o MAL!

La última etapa: LA RESIGNACION

Cuando dos cubanos se encuentran la primera pregunta es: ¿Cuánto tiempo llevas aquí? Como si estuvieras en prisión. Porque es verdaderamente una condena no estar en tu tierra. Entiendes de una vez que los que estamos fuera necesitamos más de los que estén allá que ellos de nosotros. Sus problemas se resuelven mandando unos dólares, lo que necesitamos nosotros no cabe en un paquete de correos.

Llega finalmente la esperada primera visita a Cuba . ¡Qué desilusión! Estás allá y ya no eres de allí. No conoces al grupo de moda, a donde va la ruta 222 o qué novela estén poniendo. La Habana te es más ajena que Hong Kong. Al segundo día, si no fuera por la vieja, quisieras volver a casa. ¿A casa? ¿Pero no era esta tu casa? No perteneces a ningún lugar. No existes, todo es un espejismo. Como dice la canción: No eres ni de aquí, ni de allá. Ser cubanos es una carrera muy larga, se llega por diferentes caminos y tú escogiste el más difícil.

En el aeropuerto, al regreso, esta vez no te harán tantas preguntas. Las preguntas te las vas a hacer tú. Si yo lo hubiera sabido antes. Tarda tiempo y muchas lágrimas entender cuál es nuestro verdadero lugar. Quizás hasta el momento no hayas vertido ni una lágrima, quizás sí. Pero si ya lo has hecho, como dicen en mi barrio les digo: ¡Eso no es na’, prepárate pa’ lo que viene!

Similar posts

2 Comentarios

  1. trinidad
    diciembre 28, 2015    

    No soy Cubana ; soy Argentina , y me fui ya hace 14 años, vivo en europa, y lo que cuentas , aparte de lo del aeropuerto que para nosotros no es tan fuerte, es todo exactamente igual, me haz arrancado una verdad mas grande que una casa…..
    siento que eres fantastica, tengo una amiga cubana que vive ahora en Punta Cana, nos conocimos en tenerife trabajando de camareras en un hotel ……y es mi mejor amiga fuera de argentina, (que solo tengo una en argentina )…..y es genial !!!!!!
    te mando un beso desde Belgica …….estuve 2 veces en Miami…..y por mala desicion regrese a argentina, luego tiraron las torres y nunca mas regrese……pero yo siento dentro mio que ese es mi lugar y siempre lo sera …..
    besitos……sigue asi ….que a mi me inspiras un monton…..
    trini

  2. Elizabeth
    marzo 22, 2016    

    Me encantan tus videos trasmites tanta alegria que contajias , yo soy cubana y me alegra mucho que tambien tu lo seas 🙂 .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe mis Correos!